El segundo trimestre escolar empieza con una novedad significativa para el CEIP Lluís Vives de Bocairent: la entrada en servicio del edificio de primaria, después de haber sido sometido a una renovación integral en el marco del Pla Edificant de la Generalitat. De este modo, la comunidad educativa iniciará el periodo lectivo que comienza el próximo miércoles fuera de los módulos prefabricados en los que ha estado durante los últimos cursos.

Este hecho será posible después de que, el pasado día 30, se firmase el acta de ocupación parcial por parte de la empresa constructora CRIMSA, la dirección facultativa de las obras y el Ayuntamiento de Bocairent, con asistencia también de representantes de la dirección y el AMPA del centro. Además, todos ellos aprovecharon la ocasión para hacer una visita a las instalaciones y comprobar que las aulas están acondicionadas para usarlas.

Tal y como explica Vanesa Doménech, “la reforma dota a la escuela de un edificio completamente renovado, mejor acondicionado, accesible y con espacios más adecuados para dar respuesta a las necesidades educativas”. En este sentido, la concejal de Educación destaca novedades como la instalación de un ascensor; la creación de un aula polivalente; la ampliación de espacios como el de música, informática o la biblioteca; etc.

La edil indica también que “el proyecto de reforma y ampliación del CEIP Lluís Vives se centrará a partir de ahora en una segunda fase, vinculada a la zona deportiva, al recinto exterior y a la conexión de las parcelas de los diferentes niveles”. “Las obras, por lo tanto, continuarán a lo largo del curso, pero el día a día del centro será ya mucho mejor con el funcionamiento del edificio de primaria”, añade.

Para Doménech, “el hito del día 7 es el resultado de mucho trabajo conjunto por parte del centro, el AMPA, la Consellería y el Ayuntamiento, y de mucha paciencia por parte de la comunidad escolar”. Y es que hay que recordar que el proyecto se empezó a ejecutar en 2020 con una primera empresa, con la que el Ayuntamiento se vio obligado a rescindir el contrato en 2023 por la reiteración de incumplimientos. Esta circunstancia implicó poner en marcha un nuevo proceso de licitación que culminó con la contratación de CRIMSA a finales del año 2024, cuando se pudieron reiniciar las obras que ahora finalizan su primera fase.