El Ontinyent 1931 CF firmó una victoria de prestigio en El Clariano frente al Castellonense (3-2), cimentada en unos brillantes primeros cuarenta y cinco minutos que marcaron el rumbo del encuentro. Tres puntos de gran valor que permiten al equipo encarar con confianza las próximas semanas de competición, especialmente el compromiso de este domingo a las 17:00 horas ante el Recambios Colón, en el que el conjunto dirigido por Roberto Bas tratará de cerrar una semana perfecta ante su afición.

Los blanquinegros, como viene siendo habitual, construyeron esta victoria a través del balón parado, una de las principales armas ofensivas —si no la principal— del equipo que dirige Roberto Bas. Bien es cierto que, de cara a la nueva jornada de la Tercera RFEF, los ontinyentins pierden a Alberto Oca por acumulación de amarillas, un jugador muy importante en este aspecto del juego, por lo que tendrán que ingeniárselas para encontrarle un sustituto de cara al partido frente al Recambios.

Un partido que, tal y como explica Roberto Bas, “es muy importante porque son dos partidos en casa; el del Castellonense ya lo tenemos, y esta victoria nos tiene que dar confianza para afrontar el partido del Recambios”. El miércoles se pudo ver a un equipo con la clara intención de cortar de raíz la mala dinámica de resultados con la que llegaba al partido aplazado y, según Bas, “lo importante de lo de ayer es cómo el equipo dio su mejor versión y demostró una vez más que es capaz de ganar a cualquiera y en cualquier campo”.

Ya en clave Recambios, Bas afirma que el entrenamiento del jueves será clave para dilucidar quién estará disponible, ya que tanto en el partido de Torrellano como en el del Castellonense hubo jugadores que acabaron con molestias o con un minutaje más reducido de lo habitual. Todo ello se suma a la baja de Alberto Oca por sanción, una ausencia importante en el centro del campo, a pesar de que se recupera a Osoro tras su lesión.

El entrenador ontinyentí es consciente de que ganar este partido “serían tres puntos más para seguir donde queremos estar” y que, a diferencia de lo que se vio en Catarroja, “ellos están con la presión de estar abajo en la clasificación y nosotros venimos con la flechita hacia arriba; tenemos que dar un paso adelante”. No obstante, Bas advierte de que “contra cualquier rival es muy complicado y que, si bajamos la intensidad, como en Torrellano, encajas un gol y después es muy difícil darle la vuelta”.

Los ontinyentins afrontan el partido con la tranquilidad de haber roto una racha de cuatro jornadas sin ganar, afianzando su posición en la parte media-alta de la clasificación y, sobre todo, recuperando la efectividad de cara a portería, uno de los problemas de las últimas semanas y que, jugando en casa, no debería ser un inconveniente para intentar sumar los tres puntos ante el colista.