-¿Qué valoración hace de su mandato como presidenta de la
Junta de Cofradías?
-Cuando entré, la Semana Santa estaba muy plana y mi intención
era que aumentara un poco la presencia de gente en los actos, revitalizarla.
Recuperamos la matinal infantil, que hacía años que no se celebraba. Después,
la presentación del cartel y del programa de fiestas se trasladó al Centro
Cultural Caixa Ontinyent y allí, durante los dos primeros años, hicimos un
concurso de fotografía y un vino de honor. Hubo una buena respuesta, aunque no se llenó demasiado.
El tercer año organizamos una conferencia impartida por el
cronista oficial de Ontinyent, Aldred Bernabéu, tras la presentación del cartel
y el vino de honor, y se llenó por completo. Este año ha pasado lo mismo: la
conferencia la ha impartido Rodrigo Ferre, diácono permanente que ha estado
varios años en Ontinyent, y también ha tenido una gran asistencia.
Otra de mis preocupaciones era la procesión del Santo
Entierro. Como tenemos el problema de que hay imágenes que van en carro y otras
a hombros, se producían muchos cortes. Llevamos ya dos años en los que hemos
conseguido que la procesión llegue de forma continua a la plaza del
Ayuntamiento, que es el final.
-¿Hay cambios en la programación de este año?
-El único cambio es el del Domingo de Ramos. Aquí, la
bendición siempre la hacía cada parroquia por separado, y este año propuse en
asamblea hacerlo conjuntamente. Un jueves tuvimos la reunión y el martes ya
estábamos reunidos con los sacerdotes. Nos dijeron enseguida que sí, aunque
tenían que proponerlo al consejo pastoral. Todo el mundo se ha volcado, así que
lo haremos todos juntos. Es un cambio importante y esperamos que salga bien, ya
que es la primera vez.
-¿Qué nos puede contar del pregón? ¿Qué temas se
trataron?
-Fue un pregón como hacía mucho tiempo que no escuchábamos.
Don Antonio recorrió todas las cofradías, pero no en plan sermón ni limitándose
a dar datos, sino desde un enfoque más espiritual, transmitiendo lo que él
sentía. Cada tres o cuatro cofradías intervenía un guitarrista que interpretaba
una pieza. Fue un pregón estupendo.
-¿Un nuevo concierto, como el año pasado? ¿Qué valoración
hace de esa jornada?
-Este año el concierto ha contado con una soprano y un
pianista, que interpretaron piezas de música sacra muy bonitas, como el Laudate
Dominum de Mozart o el Stabat Mater de Pergolesi. La asistencia ha sido muy
alta y la respuesta del público, muy buena.
-El año pasado comentó que quería dar más difusión al
desfile de bandas y a la tamborrada. ¿En qué punto se encuentran ambos actos?
-Vamos a repartir folletos a los niños en los colegios para
animar a las familias a asistir. Hemos visto que muchos niños, sobre todo en la
plaza, acuden con tambores y se ponen a tocar, y queremos que cada vez
participen más.
-¿Cómo valora la salud de la Semana Santa en Ontinyent?
-Mantenemos el número, quizá con un pequeño aumento de unas
10 o 15 personas. En total, somos alrededor de 500 y vamos creciendo
progresivamente. También hay niños, cosa que antes no ocurría.
-De lo vivido, ¿qué acto de la Semana Santa disfruta más?
¿Y de los que están por venir?
-El acto que más me gusta es la procesión del Santo
Entierro, porque participan todas las cofradías y todas las imágenes. Además,
cuando se llega a la plaza del Ayuntamiento, las imágenes quedan expuestas y la
plaza permanece a media luz hasta que se enciende completamente la iluminación;
ese momento me gusta mucho. También la procesión del silencio, que es muy
emocionante.
De lo ya celebrado, el concierto estuvo muy bien y el pregón
también me gustó mucho.
-¿Qué mensaje quiere transmitir al pueblo de Ontinyent?
-Solo pido que la gente de Ontinyent baje y venga a ver las
procesiones. Hay quienes se desplazan a otros lugares, cuando aquí contamos con
imágenes de gran calidad, como las de Mariano Benlliure o incluso la del
Resucitado, obra de un discípulo suyo, que también es impresionante.
Estamos viendo que cada vez acude más gente que antes. No sé
si es por la difusión que estamos haciendo o porque simplemente ahora apetece
más venir.
-De cara al final de su mandato, ¿hay algún aspecto en el
que quiera incidir?
-En teoría termino este año, aunque seguramente me vuelva a
presentar. Dentro de dos años se celebrará la procesión diocesana en Ontinyent
y me comprometí a colaborar en su organización, por lo que me gustaría poder
seguir y estar presente.