El Ayuntamiento de Ontinyent continúa avanzando en la implantación del nuevo sistema de recogida de residuos, que se encuentra en su fase inicial de funcionamiento para los grandes generadores de la ciudad. Según datos municipales, el 85% de los 310 grandes generadores identificados (entre establecimientos comerciales y equipamientos públicos) ya está realizando correctamente la separación de residuos en origen, tal como establece la normativa vigente. Del total, 269 corresponden a establecimientos comerciales y 51 a equipamientos municipales, todos ellos sujetos a la obligación de separar las diferentes fracciones. Este elevado porcentaje de cumplimiento refleja, según se destaca desde el consistorio, una buena respuesta inicial del tejido económico de la ciudad ante los cambios introducidos en el sistema.
Desde el gobierno de Ontinyent se valoraban positivamente estos datos y se destacaba que “estamos viendo una implicación muy importante por parte de los grandes generadores, que han entendido que este cambio no es solo una obligación legal, sino también una oportunidad para avanzar hacia un modelo más sostenible y justo”. Desde el Ayuntamiento se ha incidido en que “el objetivo es consolidar esta dinámica y continuar mejorando los índices de separación con el apoyo y el acompañamiento municipal”. En este sentido, el dispositivo desplegado por el Ayuntamiento incluye el trabajo de dos educadoras ambientales que realizan un seguimiento diario del servicio, detectan incidencias y ofrecen asesoramiento personalizado a los establecimientos para facilitar una correcta adaptación al nuevo modelo y aclarar dudas en el funcionamiento del sistema.
Paralelamente, el consistorio está intensificando las acciones informativas dirigidas a la ciudadanía. Esta misma semana, la concejal participaba en la Casa del Delme en una reunión con representantes de asociaciones vecinales, dentro de un ciclo de encuentros previos a la implantación de las novedades en fincas o viviendas particulares.
Durante la reunión, los y las representantes municipales trasladaban un mensaje de tranquilidad, especialmente en lo relativo al periodo inicial de implantación. “Somos conscientes de que todo cambio requiere un tiempo de adaptación. Por eso, durante esta fase apostaremos por la flexibilidad y el acompañamiento, y solo se sancionarán aquellos casos que sean manifiestamente incívicos”, explicaban. Desde el Ayuntamiento se ha señalado que “el objetivo no es sancionar, sino ayudar a hacer bien las cosas. Habrá educadoras ambientales disponibles para resolver dudas y acompañar tanto a los establecimientos como a la ciudadanía en este proceso de cambio”, incidiendo en la importancia de la corresponsabilidad para lograr un sistema más eficiente.