El Ayuntamiento de Ontinyent ha sacado a concurso público el proyecto para la adaptación y digitalización del transporte público urbano de la ciudad, una actuación que supondrá una inversión de 457.259 euros, impuestos incluidos, y que permitirá mejorar de manera significativa las condiciones de accesibilidad, seguridad, confort e información a los usuarios y usuarias del autobús urbano gratuito. El procedimiento se encuentra publicado desde este lunes en la Plataforma de Contratación del Estado, con plazo para la presentación de ofertas hasta el próximo 26 de febrero y un periodo de ejecución previsto de tres meses una vez adjudicado.
El concejal de Transporte, Jordi Vallés, ha destacado que “se trata de una inversión muy importante que es fruto del acuerdo de gobierno en la Diputación de Valencia, que vuelve a reafirmar la importancia del peso que este gobierno municipal ha conseguido que tenga la ciudad en las instituciones valencianas, y que supondrá una mejora real en el día a día de los vecinos y vecinas de Ontinyent, con un nuevo paso adelante en la calidad del servicio”. Vallés ha remarcado especialmente la apuesta por la digitalización, “que permitirá que las personas usuarias conozcan en tiempo real el tiempo de espera de su autobús, lo que facilitará el uso del transporte público”.
El proyecto contempla la actuación sobre un total de 37 paradas del transporte público urbano, correspondientes a las dos líneas actuales del servicio, de las cuales cinco son compartidas. En concreto, la línea 1 contará con 7 marquesinas digitales y 15 tótems digitales, mientras que la línea 2 dispondrá de 6 marquesinas digitales, cinco de las cuales coinciden con la línea 1, y 13 tótems digitales. En total, se instalarán 8 marquesinas digitales y 28 tótems informativos, además de dos tótems digitales de reserva, y se adaptarán nueve marquesinas ya existentes.
Las actuaciones incluyen la adecuación del entorno de las paradas, el suministro e instalación de nuevo mobiliario urbano, la mejora y adaptación de las marquesinas actuales y la implantación y mantenimiento durante dos años de un sistema de control y gestión de la información del servicio de transporte urbano municipal. Este sistema incorporará los equipos informáticos y programas necesarios para ofrecer datos actualizados en tiempo real sobre el servicio. Desde el punto de vista técnico, el proyecto define la realización de la obra necesaria para la instalación de las marquesinas y tótems digitales, que se situarán sobre las aceras en espacios donde esté garantizado el tránsito peatonal adaptado, mejorando así la accesibilidad universal y la seguridad de las personas usuarias.
Según consta en la documentación del concurso público, los objetivos generales que se persiguen con esta actuación pasan por fomentar el uso del transporte público urbano, contribuyendo a la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero; mejorar las infraestructuras para agilizar el servicio, reforzar la intermodalidad y aumentar la seguridad tanto de los usuarios como de la ciudadanía en general; y sensibilizar a la población sobre la problemática del transporte motorizado, promoviendo un cambio progresivo hacia modelos de movilidad más sostenibles.
Jordi Vallés ha avanzado también que esta inversión tendrá continuidad en breve con la licitación de nuevos autobuses urbanos, una actuación que podría rondar los 600.000 euros y que permitirá completar la apuesta municipal por una movilidad urbana sostenible, moderna y eficiente. El concejal ha querido poner en valor “el trabajo de la vicepresidenta primera de la Diputación de Valencia y concejal ontinyentina Natàlia Enguix, y su coordinación con la Concejalía de Transporte, dentro de la apuesta de todo el equipo de gobierno encabezado por el alcalde Jorge Rodríguez por la mejora de los servicios públicos y la calidad de vida de los vecinos y vecinas de Ontinyent”.