El mes de enero terminó en Ontinyent con fuerte viento que causó diversos incidentes, especialmente el sábado. Así, por la mañana un toldo a punto de caer en la avenida Albaida alertó al vecindario, que avisó a la Policía. La patrulla que acudió al lugar arrancó la lona y los hierros que la sujetaban para evitar males mayores. No muy lejos, en la avenida Ramón y Cajal, el viento soltó una farola, que tuvo que ser acotada hasta la llegada de los bomberos, que retiraron el cabezal de la farola mientras la Policía regulaba el tráfico.
También el sábado por la mañana, el viento causó daños en una ventana de una casa de la calle Sant Pere. Como consecuencia, el cristal presentaba riesgo de caer a la vía pública. El propietario de la vivienda retiró los cristales de la ventana tras ser localizado por la Policía.
El derribo de una señal en la calle José Iranzo, a la altura del colegio Vicente Gironés fue otra de las consecuencias del viento del sábado por la mañana en Ontinyent.
Además, la hoguera de Sant Antoni que no se pudo quemar el sábado 24 y que se había postpuesto al sábado día 31 a las 19:00, finalmente fue quemada el sábado a las 23:30.
En el observatorio del colegio La Concepción, las rachas de viento alcanzaron los 69 km/h.