- ¿Cuál es su vinculació en el barrio y la fiesta de Sant Antoni de Ontinyent?
- Estoy apuntado desde pequeño. Vivía muy cerca y además, mi cumpleaños es el 26 de enero. Por eso, en mi casa era tradición celebrar el cumpleaños con la familia y amigos y después ir a participar de los actos de la fiesta, el porrat, la retreta con mi abuelo...
- ¿Cómo ha compaginado vivir en Alemania y ser festero mayor?
- Fue una gran sorpresa salir festero mayor. Empezaron a enviarme videos por whatsapp donde salía mi nombre... Después Sílvia, la secretaria, y Vicent, el presidente, contactaron conmigo y también Conchín, una mujer muy vinculada en la fiesta a la que aprecio mucho... Todos me animaron a aceptar. Acepté porque lo entendí como una oportunidad de volver a casa, no solo en Navidad. Para mí, supone volver a mis orígenes, poder volver a celebrar mi cumpleaños en el pueblo, participar en todos los actos en los cuales durante de tanto de tiempo no he podido participar.
- ¿Le da esto un plus a vivir la fiesta este año?
- Sí, poder volver a vivirla y encima, desde dentro, me permite conocer todo lo que hay detrás. Cuando era pequeño, participaba en muchos actos, llevaba los periquitos a bendecir... pero este año, me estoy dando cuenta de todo el trabajo que hay detrás, del esfuerzo y la voluntad de mucha gente para que la fiesta salga adelante.
Por suerte, la fiesta de Sant Antoni tiene mucha buena gente que permite que la fiesta continúe, porque es gente que se implica mucho.
- ¿Algún acto que ha visto que no es exactamente igual a como lo recordaba cuando era pequeño?
-Sí, esto me ha pasado, por ejemplo, en los cordos. Cuando llegué y pregunté por ese día... me enseñaron los de cartón-piedra. También la estética de la calle ha cambiado mucho, ahora es peatonal. Creo que el punto exacto de las hogueras también ha cambiado un poco, y también el porrat, que ahora está al otro lado.
También viviré de manera diferente la misa de domingo, que yo lo había vivido con la coral, otro año la viví de monaguillo... Ahora la viviré desde primera fila.
- ¿Cómo ha sido la relación con el grupo de festeros? Los conocía?
- A algunos los conocía de vista, otras me conocían a mí del colegio. Curiosamente, con Vicent, el presidente, coincidí en Sant Josep y ahora coincidimos en Sant Antoni. Esto me alegró.
- ¿Contento de haber aceptado? Si hubiera dicho que no, ¿piensa que se hubiera arrepentido?
- Estoy muy contento, creo que si hubiera dicho que no, me hubiera arrepentido. De hecho, lo recomiendo porque si hubiera dicho que no, esta experiencia y todo lo que estoy conociendo sobre la fiesta de Sant Antoni no lo hubiera podido vivir. Es una fiesta que crea la gente del barrio y esto tiene much valor vivirlo desde dentro. Este año, he tenido la oportunidad de verlo, disfrutarlo y ayudar activamente. A pesar de vivir fuera, hemos hecho reuniones on line y en todo lo que he podido, he ayudado. He intentado no estar ausente. Ha habido actos en los cuales no he podido estar, pero para los actos principales he cogido un avión y he estado aquí para participar. Esta semana, me la he tomado de vacaciones para estar en el pueblo y ayudar, ha sido una semana de no parar.
Por último, me gustaría lanzar un mensaje: hay muchos ontinyentins que están fuera y que se desvinculan de las fiestas o tal vez solo participan en las fiestas en las que pueden estar, como las de Moros y Cristianos porque son en verano. Yo les animaría a que participen y se apunten a las fiestas de Sant Antoni, porque pueden tener la oportunidad de vivirlas desde dentro. Tan Sílvia, la secretaria, como Vicent, el presidente, han procurado de ajustar algún acto porque yo pudiera participar de todo.