El pleno del Ayuntamiento de Ontinyent de la semana pasada dejó una imagen inédita, en la que los concejales de Compromís se marcharon cuando el alcalde no accedió a que cuatro trabajadoras del SAD (Servicio de Atención a Domicilio) tomaran la palabra en el punto del orden del día en el que, a propuesta de Compromís, se debatió una moción presentada por este grupo. Cuando la edil Mª Àngels Moreno pidió un receso para que hablaran el grupo de trabajadoras que había asistido al pleno, el alcalde explicó que lo podrían hacer en ruegos y preguntas. La siguiente imagen fue el abandono del pleno mientras Natalia Enguix empezaba la exposición sobre el siguiente punto del orden del día, que trataba sobre el 8 M, Día de la Mujer.

El siguiente capítulo en este asunto fue que las cuatro trabajadoras del SAD que no pudieron intervenir en el pleno hicieron llegar a los medios de comunicación el comunicado que no pudieron leer, porque finalmente, el pleno se alargó y se levantó la sesión poco antes de las 00:00 h.

El comunicado de las cuatro trabajadoras expone que "somos un grupo de trabajadoras del Servicio de Ayuda a Domicilio de la zona 3 (Sant Josep) de Ontinyent, que desafortunadamente hemos sido contratadas desde el pasado 16 de septiembre por la empresa Osventos, a la que se ha concedido la licitación.

Desde el primer día estamos viviendo una continua ansiedad e incertidumbre debido a la desorganización, desinformación total por parte de la empresa e incumplimientos reiterados. Esta empresa cuenta con múltiples denuncias acumuladas que son públicas, cualquier persona puede verlas, y además coinciden con nuestra situación: contratos incorrectos, nóminas incorrectas, altas en Seguridad Social incorrectas, pagos pendientes desde el mes de septiembre a algunas trabajadoras...

Dicen desde el Ayuntamiento que siempre han mantenido abierta la puerta al diálogo, ya que las trabajadoras no hemos solicitado ninguna reunión ni hemos llamado nunca para tratar directamente estas cuestiones. Y eso no es cierto.

Hemos intentado varias veces reunirnos con ustedes y la respuesta siempre ha sido que estos problemas son un conflicto interno nuestro con la empresa. Así se lo han comunicado siempre a nuestra coordinadora, que es la única que ha tenido acceso a hablar con el Ayuntamiento.

Además, también han dicho que desmintamos todas nuestras quejas, que son transmitidas reiteradamente mes tras mes, y sin respuesta ni solución alguna por parte de la empresa. Llevamos muchos meses esperando los EPIs obligatorios por ley, y que además exigen en el contrato, hasta el punto de que los guantes nos los hemos comprado nosotras mismas por nuestra seguridad y la de los usuarios.

La empresa no responde a las continuas llamadas telefónicas ni, por supuesto, a los correos electrónicos que enviamos continuamente. Nos ha costado 6 meses averiguar por nuestra cuenta a qué convenio estamos sujetas, pues no figura ni en los contratos ni en las nóminas. Reducen jornadas laborales sin previa notificación por escrito ni consentimiento del trabajador, como debe hacerse según marca la ley.

Es obligación de la empresa cubrir las jornadas laborales según contrato ante situaciones que no son responsabilidad nuestra, ni dependen de nosotras.

Se han hecho llamadas desde Servicios Sociales a los usuarios y familiares preguntando por la calidad del servicio. El resultado, según ustedes, ha sido satisfactorio. Por supuesto que sí, porque nosotras hemos y estamos cumpliendo con nuestro trabajo desde el primer día, a pesar de nuestra situación. Pero el resultado no es satisfactorio cuando se les pregunta por la empresa en cuestión. Nos preguntamos por qué nadie desde el Ayuntamiento, y conociendo perfectamente la situación en la que estamos, nos ha llamado a nosotras para interesarse, como ustedes afirman que hacen. Trabajamos con personas mayores, enfermas, vulnerables, y a las que atendemos como verdaderas profesionales.

Para nosotras sí que son prioridad. Y nos preguntamos, por supuesto, qué mejoras, si es que ustedes ven alguna, se han conseguido con la privatización del servicio y con esta empresa que parece casi fantasma y que no cumple ni respeta ni siquiera nuestros derechos como trabajadoras. Muchas gracias".

Ocho trabajadoras responden que no se sienten representadas por sus compañeras

En respuesta a este comunicado anterior, ocho trabajadoras han hecho público un escrito en el que manifiestan públicamente su "malestar y desacuerdo ante los hechos ocurridos en la última sesión del pleno municipal". Añade el comunicado que "no nos sentimos representadas por las compañeras que acudieron al pleno y que protagonizaron o motivaron situaciones de tensión política. Aunque respetamos la libertad individual de cada una, consideramos que las formas utilizadas no son las más adecuadas para tratar una cuestión tan delicada y profesional como es nuestra relación laboral".

Las ocho trabajadoras, de un total de 14 que tiene el servicio, manifiestan su "rechazo a la mediatización. No queremos que nuestra situación laboral se convierta en una especie de espectáculo mediático ni un arma entre partidos políticos".

Además, añaden las 8 trabajadoras que "lamentamos profundamente que ciertos grupos políticos quieran utilizarnos para sacar rédito electoral o mediático. Nuestras condiciones laborales se deben debatir en los canales correspondientes (empresa, sindicatos y ayuntamiento), pero siempre desde el rigor técnico y no desde la confrontación partidista en la calle o en los plenos".

Recuerdan estas ocho trabajadoras del SAD que son "profesionales de la atención a las personas. Mezclar nuestro trabajo con estrategias políticas solo sirve para generar confusión y malestar, tanto entre las mismas trabajadoras como entre los usuarios a los que nos debemos".

Por todo ello, piden "a todos los grupos políticos y a las personas que intentan hablar en nuestro nombre sin nuestro consenso, que dejen de lado la utilización del SAD como instrumento de confrontación. Nuestra prioridad es continuar prestando un servicio de ayuda de alta calidad para los vecinos y vecinas de Ontinyent, lejos del foco, del ruido y los intereses que nada tienen que ver con el bienestar social".