El Ayuntamiento de Ontinyent aprobaba de manera incial en la última sesión plenaria municipal la nueva Ordenanza de Movilidad Urbana Sostenible, una normativa que supone la primera regulación integral de la movilidad en la ciudad y que establece las bases del modelo de convivencia en el espacio público para los próximos años. El documento actualiza el marco normativo municipal, hasta ahora configurado por regulaciones parciales y dispersas, y se adapta a los cambios sociales, urbanos y ambientales de los últimos años, así como a la legislación vigente y a las estrategias europeas en materia de movilidad sostenible.
El concejal de Policía Local, Juan Pablo Úbeda, quien defendió el texto durante el pleno, destacaba que “no es solo una ordenanza técnica, sino un documento que define cómo queremos convivir en el espacio público en los próximos años”. Según explicaba, “hasta ahora contábamos con regulaciones parciales que ya no daban respuesta a la realidad actual, y esta ordenanza aporta una visión global y adaptada a las necesidades de la ciudad”. El responsable municipal subrayaba que el principal cambio que introduce la nueva normativa es conceptual, ya que sitúa a las personas en el centro del modelo de movilidad. En este sentido, el texto incorpora criterios como la accesibilidad universal, la protección de los usuarios más vulnerables o la mejora de la calidad del aire y del medio ambiente.
La nueva ordenanza regula de manera conjunta todas las formas de desplazamiento que conviven en la ciudad. Así, integra la circulación de peatones, bicicletas, vehículos de movilidad personal, transporte público, vehículos privados y también aspectos vinculados a la distribución de mercancías. Entre otros aspectos, la normativa establece normas específicas para el uso de bicicletas y vehículos de movilidad personal, fomentando su utilización pero fijando criterios claros de convivencia.
La normativa también define los derechos y obligaciones de todos los usuarios del espacio público, fija criterios de circulación y regula cuestiones como el estacionamiento, las operaciones de carga y descarga o las zonas restringidas. Igualmente incorpora un régimen sancionador que el concejal calificaba de “proporcional y coherente con el riesgo de cada conducta”. Otro de los aspectos destacados del texto es la incorporación de criterios ambientales, entendiendo la movilidad como un factor vinculado también a la salud pública, la calidad del aire o la reducción del ruido. En esta línea, la norma promueve formas de desplazamiento más sostenibles e integra principios de protección ambiental dentro de la regulación municipal.
La redacción de la nueva ordenanza ha sido coordinada por los departamentos de Policía Local y Medio Ambiente con la colaboración de otras áreas municipales, y ha tenido en cuenta las características específicas de Ontinyent, como su estructura urbana o la presencia de un diseminado donde reside una parte significativa de la población. Además, el proceso de elaboración ha incluido espacios de participación y consulta, y ha sido analizada por la Comisión de Movilidad y posteriormente por el Consejo de Medio Ambiente y Sostenibilidad.
El concejal recordaba también que la nueva ordenanza se enmarca dentro de las políticas municipales impulsadas en los últimos años para avanzar hacia un modelo de movilidad más sostenible. Entre estas iniciativas citaba la gratuidad del transporte público urbano en autobús, la renovación prevista de la flota y de las marquesinas con el apoyo de la Diputación, la puesta en marcha del servicio municipal de préstamo de bicicletas eléctricas Ontibici o la creación de nuevos aparcamientos disuasorios para facilitar el acceso a la ciudad. A partir de ahora, la Ordenanza de Movilidad se someterá al periodo de exposición pública, durante el cual se podrán presentar alegaciones antes de su aprobación definitiva.