El alcalde de Ontinyent, Jorge Rodríguez, ha visitado este jueves las obras del futuro centro terapéutico de la asociación Inclou-TEA, ubicado en una planta baja municipal en el barrio de Sant Rafel y financiado con fondos de la Diputación de València. A la visita el alcalde acudía acompañado por la concejala de Política para las Personas, Paula Soler; el concejal de Territorio, Óscar Borrell; y la presidenta de la asociación Inclou-TEA, Núria Cantavella. La visita ha servido para comprobar el avance de unos trabajos que se encuentran en los últimos meses de ejecución y que previsiblemente estarán finalizados esta primavera.
La actuación permitirá la puesta en marcha del primer centro terapéutico especializado para personas con Trastorno del Espectro Autista (TEA) de las Comarcas Centrales, un proyecto impulsado por el Ayuntamiento de Ontinyent en colaboración con la asociación Inclou-TEA y financiado por la Diputación con 400.000 euros, de los cuales 352.440,03 euros se destinan a la ejecución de la obra por la empresa local Grupo Jormar Sanchis Revert, S.L., y la cantidad restante a equipamiento. Las obras suponen la adecuación de un local de 387 metros cuadrados en la calle Gaspar Blai Albuixech con capacidad para atender hasta 50 usuarios y usuarias.
Durante la visita, el alcalde Jorge Rodríguez ha destacado que “estamos ante un proyecto muy importante para Ontinyent, fruto de años de trabajo y reivindicación por parte de las familias de Inclou-TEA, y también de una clara apuesta institucional por la inclusión y los servicios sociales, otra obra con la que contamos gracias al peso de Ontinyent en la Diputación de València”. Rodríguez ha remarcado que “las obras avanzan a buen ritmo y entramos ya en la recta final”, incidiendo igualmente en el carácter pionero del proyecto, señalando que “este será el primer centro terapéutico de estas características en las Comarcas Centrales, y eso refuerza el papel de Ontinyent como ciudad referente en políticas sociales y en atención a las personas”.
Por su parte, la concejal de Política para las Personas, Paula Soler, ha puesto el acento en el impacto social del futuro centro, destacando que “hablamos de un recurso muy necesario, que dará respuesta a una demanda histórica de muchas familias que hasta ahora debían desplazarse fuera de su entorno para recibir una atención especializada”. Soler ha explicado que “el centro ofrecerá una atención multidisciplinar y adaptada a las necesidades de las personas con TEA, pero también será un espacio de apoyo, acompañamiento y orientación para las familias”.
El concejal de Territorio, Óscar Borrell, ha destacado la calidad del proyecto “pensado específicamente para las necesidades del colectivo de personas con TEA, donde los espacios son amplios y con una distribución que favorece tanto el trabajo terapéutico como el confort de las personas usuarias”. Asimismo, ha indicado que “en esta fase final se están revisando detalles y estudiando la incorporación de mejoras que permitan optimizar aún más el resultado final de la obra”. Borrell ha tenido palabras de agradecimiento por la implicación de la empresa ontinyentina Grupo Jormar y de la dirección del arquitecto local Vicente Vidal.
Desde la asociación Inclou-TEA, su presidenta, Núria Cantavella, ha expresado la satisfacción del colectivo ante el avance de los trabajos, afirmando que “este centro es un sueño hecho realidad, por el que llevamos luchando muchos años”. Cantavella ha agradecido el apoyo del Ayuntamiento y de la Diputación y ha explicado que “este centro no solo permitirá mejorar la atención, sino que dará visibilidad al autismo y contribuirá a construir una sociedad más inclusiva y concienciada”.
El centro ofrecerá una atención multidisciplinar que incluirá cinco especialidades: terapia ocupacional, fisioterapia, logopedia, neuropsicología y pedagogía terapéutica. Contará con una plantilla de cinco personas, incluido un director y cuatro educadores y monitores, y las instalaciones dispondrán de un vestíbulo de acceso, cuatro despachos, cuatro aulas-taller (una de ellas audiovisual), una sala multiusos, vestuarios, cuatro baños, dos almacenes y una cocina equipada para talleres.