La Diputación de Valencia ha aprobado en el pleno de este martes una subvención de 1'6 millones de euros para la reforma del estadio municipal El Clariano en Ontinyent. La actuación tiene como objetivo principal garantizar la seguridad estructural, mejorar la funcionalidad y adaptar el recinto a la normativa vigente, y responder así a las necesidades de una infraestructura clave para la ciudad.

El alcalde de Ontinyent, Jorge Rodríguez, ha destacado la importancia de una inversión “imprescindible para garantizar la seguridad y la calidad de un espacio municipal que utilizan miles de personas, tanto deportistas como aficionados. El Clariano es una instalación emblemática que necesitaba una intervención en profundidad después de décadas sin actuaciones estructurales de este calibre”. Rodríguez ha remarcado también que “esta ayuda responde a una reivindicación histórica y a la necesidad de corregir el déficit de inversiones que ha sufrido la ciudad durante muchos años, y que ahora estamos consiguiendo resolver”.

La vicepresidenta primera de la Diputación de Valencia, Natàlia Enguix, ha explicado que “la aprobación de esta subvención nominativa permite seguir avanzando en el cumplimiento del pacto de gobierno, que está haciendo posible una inversión histórica para Ontinyent y la comarca”. Enguix ha subrayado que “con esta nueva aportación se eleva a cerca de 14 millones de euros la inversión confirmada en la ciudad en esta legislatura, una cifra que evidencia el cambio en la mirada de las instituciones hacia Ontinyent, gracias a la fuerza de los votos que nos han permitido llevar a Valencia la voz de una ciudad, la nuestra, que había estado infrafinanciada”.

La subvención contempla una intervención profunda en las gradas, donde se repararán grietas, fisuras y otras patologías estructurales, se reforzarán o sustituirán los elementos deteriorados y se tratará la corrosión en armaduras y perfiles metálicos, con el objetivo de garantizar la seguridad de los espectadores.

Una de las actuaciones más destacadas será la construcción de un nuevo bloque de vestuarios, que incluirá espacios diferenciados para el equipo local, el visitante y los árbitros, así como duchas, aseos accesibles y salas técnicas adaptadas a las exigencias actuales.

El proyecto también prevé mejorar la estanqueidad de las gradas principales mediante impermeabilización, así como la demolición y reconstrucción del muro sur, actualmente en mal estado, con las garantías de seguridad necesarias.

En materia de salud y sostenibilidad, se llevará a cabo la retirada completa de la cubierta de amianto, se renovará el sistema de Agua Caliente Sanitaria (ACS) y se implementarán medidas para mejorar la eficiencia energética, reduciendo consumo y emisiones.

Urgencia de la intervención

La solicitud se presentó por el carácter urgente de la intervención, dada la obsolescencia de una instalación inaugurada en 1951 y que no ha experimentado mejoras significativas en sus vestuarios desde entonces. El alcalde ha calificado la actuación como una “necesidad inaplazable” para garantizar la prestación de servicios deportivos básicos en condiciones de seguridad adecuadas.

Actualmente, el estadio recibe una media de 1.500 espectadores cada quince días, cifra que puede llegar hasta los 5.000 asistentes en eventos destacados como partidos de la Copa del Rey, y además da servicio a una escuela de fútbol con más de 2.000 niños y niñas.

Financiación y contexto político

La inversión está vinculada a una subvención de la Diputación de Valencia, enmarcada dentro de los acuerdos políticos de 2023 entre PP y Ens Uneix y forma parte de un paquete de inversiones para municipios de la Vall d’Albaida.