El Ayuntamiento de Ontinyent ha anunciado una mejora en el sistema de recogida de residuos “puerta a puerta”, ya implantado en la ciudad, que a partir de ahora funcionará con un calendario específico para cada tipo de basura. La medida responde a la necesidad de avanzar en la reducción de residuos y cumplir con las exigencias marcadas por la Unión Europea y la normativa estatal.

Tal y como ha explicado Jorge Rodríguez, alcalde de Ontinyent, la principal novedad será que los vecinos cada día deberán depositar un tipo concreto de basura —como envases, cartón o resto— siguiendo un calendario establecido por el servicio municipal. El sistema mantendrá seis días de recogida a la semana, incluido el sábado.

Asimismo, Rodríguez apunta que desde el gobierno local explican que esta adaptación busca mejorar la eficiencia de un modelo que ya se venía aplicando y evitar otras alternativas que se habían estudiado, como triplicar el número de contenedores en la ciudad.

Por otra parte, con el refuerzo del sistema puerta a puerta, el consistorio prevé retirar alrededor de 200 contenedores y recuperar espacios urbanos. Según Rodríguez, el objetivo es mejorar la imagen de la ciudad, reducir focos de suciedad y facilitar la separación de residuos desde los hogares.

Sayo Gandía considera clave la fase divulgativa de la iniciativa

En palabras de Sayo Gandía, concejal de Sostenibilidad, para facilitar la adaptación de esta iniciativa, el consistorio considera muy importante la fase informativa y es por ello que se han iniciado reuniones con comunidades de vecinos o, incluso, visitas de educadoras ambientales.

En paralelo, se está trabajando con los grandes productores de residuos —como comercios, restaurantes o farmacias—, un total de 248 establecimientos, que contarán con asesoramiento específico para organizar la separación y recogida.

Para resolver dudas, Gandía aclara que el consistorio habilitará una oficina informativa en la calle Mayor, tres teléfonos de contacto, una página web y una aplicación móvil donde se detallará el funcionamiento del nuevo calendario. Asimismo, confía en que en un plazo de seis o siete meses se puedan evaluar los primeros resultados del sistema. A largo plazo, la intención es avanzar hacia un modelo en el que cada ciudadano pague en función de los residuos que genera, en línea con las políticas europeas de sostenibilidad.