El Ayuntamiento de Ontinyent reabrirá el paraje natural municipal del Pou Clar en Semana Santa, tras la finalización de las obras de instalación de las nuevas barandillas antivandálicas que han supuesto una inversión de 85.000 euros y que permitirán mejorar tanto la seguridad como el disfrute de este espacio emblemático. El alcalde de Ontinyent, Jorge Rodríguez, y la concejala de Sostenibilidad, Sayo Gandia, visitaban este jueves la recta final de los trabajos, que han consistido en la sustitución de las antiguas barandillas de madera por nuevas estructuras de acero corten, un material más resistente y duradero, especialmente indicado para espacios al aire libre y con gran afluencia de visitantes.

Durante la visita, la concejal Sayo Gandia explicaba que “es una barandilla antivandalismo que va a garantizar mayor seguridad y durabilidad en el tiempo”. En este sentido, destacaba que la actuación responde a la necesidad de adaptar las infraestructuras a las condiciones de uso del paraje y a los daños que habían sufrido las anteriores instalaciones. Gandia aprovechaba también la visita para anunciar la próxima reapertura del espacio coincidiendo con las fechas de mayor afluencia, explicando que “en estos días de Pascua y de Semana Santa, el Paraje del Pou Clar va a estar abierto para que la gente pueda visitarlo y se encontrará con este nuevo elemento que invita a pasear, a observar y a disfrutar de un paraje de gran belleza que queremos seguir protegiendo”.

La actuación ha comprendido la renovación de aproximadamente 200 metros lineales de barandilla en un tramo que presenta una orografía irregular, lo que ha requerido adaptar las nuevas estructuras al recorrido existente. En concreto, los trabajos se han desarrollado en el trayecto que conecta las escaleras del aparcamiento situado en el cruce de la CV-81 y la CV-655 con la zona del Pou dels Cavalls, uno de los puntos más transitados del paraje.

Las nuevas barandillas han sido diseñadas con criterios de resistencia e integración paisajística, incorporando sistemas de fijación reforzados que mejoran su estabilidad y minimizan los daños derivados del uso intensivo o de posibles actos incívicos. Con esta intervención, el consistorio apuesta por una solución más duradera que reduzca las necesidades de mantenimiento y contribuya a preservar el entorno natural.