Ontinyent situó a las personas en el centro de su modelo de ciudad de futuro en un espacio de debate y reflexión colectiva celebrado ayer en la Sala Gomis. El encuentro reunió a ontinyentins de diversos ámbitos, como Carlos Revert, músico y fisioterapeuta; Marina Gironés, experta en marketing digital; Miguel Lurbel y Nuria Pomar, empresarios; Carlos Salvador, profesor universitario; Sílvia Pàrraga, arquitecta; Fina Úbeda, ex trabajadora del sector textil jubilada; o Isaak Gracia, actor. Todos ellos coincidieron en que, ante los retos futuros de Ontinyent, las personas deben situarse en el centro de las políticas públicas.

En el ámbito cultural, Revert y Gracia subrayaron la ampliación de la oferta en los últimos años; sin embargo, consideran que todavía es necesario “dar mayores facilidades a la ciudadanía” y reflexionar sobre cómo atraer al público joven a estos espacios. Precisamente en este aspecto incidió Revert, quien destacó que “el potencial está en llegar a todo tipo de público”, pero especialmente “a los más jóvenes”.

Por otra parte, y en relación con la población juvenil, Salvador —gracias a su contacto directo con el ámbito universitario— explicó que dos de los principales retos a los que se enfrenta Ontinyent en la franja de edad de 18 a 23 años son el acceso a la vivienda, debido al elevado precio del alquiler, y la escasez de espacios de ocio. Asimismo, coincidió con su compañera Pàrraga en poner en valor las bolsas de aparcamiento existentes en la ciudad, ya que Ontinyent ofrece una amplia gama de servicios sin necesidad de utilizar el coche y, en palabras de la arquitecta, constituye “un ejemplo perfecto de ciudad de 15 minutos”. En esta línea, Pàrraga valoró positivamente las políticas desarrolladas en los últimos años para avanzar hacia un modelo urbano más sostenible, aunque señaló que es necesario profundizar aún más en estas iniciativas para lograr que “el espacio público sea más agradable para la ciudadanía”.

De igual forma se expresó Pomar, quien destacó especialmente la imagen “renovada, moderna y con una visión clara de un futuro sostenible” que proyecta Ontinyent. Una ciudad que, según la propia Pomar y también sus compañeros Gracia y Gironés, ofrece una alta calidad de vida y una sólida red social y familiar, ejemplificada en su comercio local. Precisamente este último aspecto fue defendido con énfasis por Gracia y Gironés, quienes coincidieron en que “hay que proteger el comercio de proximidad a toda costa”.

Por último, Úbeda agradeció la amplia oferta de actividades impulsada por el Ayuntamiento de Ontinyent y afirmó sentirse “realizada y activa, ya que existen muchas oportunidades”. Por su parte, Lurbel puso el foco en las empresas “que todavía fabrican aquí, de proximidad y de kilómetro cero”, al tiempo que subrayó la labor de Ontinyent en la formación de personas que puedan incorporarse al sector textil, ya que, pese a todas las innovaciones tecnológicas, el trabajo no es el mismo sin esa dimensión humana.

Asimismo, Jorge Rodríguez, alcalde de Ontinyent, señaló que algunas de las cuestiones abordadas durante el debate son de carácter “endémico”, aunque reconoció que “hay otras que se están haciendo y que, quizás, no se están comunicando adecuadamente”. En este sentido, subrayó la importancia de aprovechar este tipo de foros para trazar un plan estratégico para la ciudad, ya que “todo es mejorable”. No obstante, destacó que Ontinyent parte de un elevado nivel de fidelidad residencial, un factor que, según afirmó, debe servir para “mirar a largo plazo y proyectar la ciudad que queremos en el futuro”.