El Ayuntamiento de Ontinyent va a iniciar este fin de semana los primeros contactos institucionales con la ciudad mexicana de Zacatecas con el objetivo de explorar un posible hermanamiento entre ambas localidades, un proceso que tiene como punto de partida los fuertes vínculos culturales existentes en torno a las respectivas fiestas de Moros y Cristianos.

El alcalde de Ontinyent, Jorge Rodríguez, ha destacado que “este encuentro institucional es el resultado de una relación construida a lo largo del tiempo desde la cultura y la fiesta, dos elementos que forman parte de la identidad de Ontinyent y que nos conectan con Zacatecas de una manera muy especial”. Rodríguez ha añadido que “un posible hermanamiento abre la puerta a futuras colaboraciones culturales, turísticas y sociales, y refuerza la proyección internacional de Ontinyent como referente de las fiestas de Moros y Cristianos”.

La relación entre ambos municipios se remonta a más de dos décadas y tiene su origen en el trabajo de investigación llevado a cabo por Juan Antonio Alcaraz, quien fue cronista de la Sociedad de Festeros del Santísimo Cristo de la Agonía de Ontinyent. En los años noventa, Alcaraz inició una recopilación de información sobre ciudades de todo el mundo que celebraban fiestas similares a las de Moros y Cristianos. Fruto de esta labor, en el año 2002 localizó una crónica sobre la fiesta que se celebra en Zacatecas, conocida como la Morisma de Bracho, documentación que posteriormente utilizó en una conferencia impartida en Alicante.

El impulso definitivo a las relaciones internacionales llegaría en 2008, cuando la Sociedad de Festeros encargó a Alcaraz la organización del Primer Congreso Internacional de Embajadas y Embajadores de las Fiestas de Moros y Cristianos, celebrado en 2010 en Ontinyent. Aquel encuentro reunió a más de 300 fiestas procedentes de 14 países, entre ellas diversas representaciones mexicanas, incluida la Morisma de Bracho, organizada por la Cofradía de San Juan Bautista, entidad equivalente a la Sociedad de Festeros de Ontinyent. En el congreso participó el cronista de Zacatecas, Manuel González Ramírez, quien ofreció una ponencia sobre la ciudad y sus fiestas. A partir de ese momento, el contacto entre González y Alcaraz se mantuvo de forma continuada, favoreciendo un intercambio cultural que se materializó, entre otros hitos, con la participación de la Morisma de Bracho en las fiestas de Ontinyent en 2013, representando sus embajadas.

Un año después, en 2014, Manuel González Ramírez hizo entrega al alcalde de Ontinyent, Jorge Rodríguez, y al entonces presidente de la Sociedad de Festeros, Toni Morales, de la declaración oficial de Ontinyent como “capital internacional de las Fiestas de Moros y Cristianos”, concedida por la Asociación Nacional de Cronistas de las Ciudades Mexicanas. Las visitas posteriores del cronista de Zacatecas a Ontinyent, así como las numerosas similitudes entre ambas celebraciones y la importancia social, cultural e identitaria que tienen en sus respectivas ciudades, han ido consolidando una relación que ahora se traduce en los contactos oficiales para estudiar un futuro hermanamiento. En este contexto, este fin de semana Ontinyent recibe a una delegación institucional de Zacatecas, encabezada por su alcalde, concejales de su ciudad, el cronista y el presidente de la Cofradía de San Juan Bautista.

Visita
La visita comenzará en la tarde del sábado 31 de enero con un recorrido guiado por el centro histórico de la ciudad, seguido de una reunión con el alcalde y la concejala de Fiestas, Àngels Muñoz, para abordar los primeros pasos del posible hermanamiento, y una recepción oficial en el despacho de alcaldía, con la presencia de la corporación municipal, intervenciones de ambos alcaldes y la firma en el libro de honor. Al acto asistirán también representantes de la Sociedad de Festeros, encabezados por su presidente, Ricardo Calabuig. El domingo, la delegación completará su estancia con una visita y comida con la Sociedad de Festeros.

Zacatecas, oficialmente Ciudad Heroica de Zacatecas, es una de las ciudades más antiguas de México, vinculada históricamente al descubrimiento de importantes minas de plata. Su centro histórico fue declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO en 1993. La ciudad, que cuenta con más de 138.000 habitantes, es capital del estado al que da nombre, con más de 1,5 millones de residentes. La fiesta de la Morisma de Bracho, organizada desde 1836 por la Cofradía de San Juan Bautista, se celebra anualmente la última semana de agosto y reúne entre 12.000 y 14.000 cofrades. Esta fiesta logró el pasado mes de agosto entrar en el libro Guinness de los récords como la representación histórica con más participantes del mundo, con 17.601 personas.