En abril de 2024, este periódico publicaba una cifra que
evidenciaba la tendencia al alza en la proliferación de perros como animales de
compañía en Ontinyent. Un año después, lejos de estabilizarse, el dato no ha
hecho más que crecer. Si entonces la ciudad contaba con 10.551 canes censados,
en febrero de 2026 la cifra asciende ya a 11.271, según el RIVIA (Registro
Informático Valenciano de Identificación Animal).
En poco más de un año se han registrado oficialmente 720
perros más en la ciudad. Si la comparativa se amplía a los dos últimos años, el
incremento alcanza los 1.341 animales. Un crecimiento sostenido que confirma la
tendencia ascendente en la tenencia de perros en Ontinyent.
Conviene matizar que estas cifras hacen referencia
únicamente a los perros inscritos en el registro oficial. A ellas habría que
sumar los canes no censados y otras mascotas. En el caso de los gatos, por
ejemplo, a 29 de diciembre de 2025 había 1.003 registrados en el RIVIA.
Si se compara esta evolución con la demografía local, se constata que la población canina crece a mayor ritmo que la humana. Según los datos del padrón municipal, en los dos últimos años la ciudad ha ganado 1.257 habitantes, mientras que el número de perros censados ha aumentado en 1.341.
Más perros que jóvenes de 0 a 19 años
La comparación entre los datos del padrón y los del RIVIA
deja cifras llamativas, especialmente en la franja de menores de 20 años. A 29
de diciembre de 2025, Ontinyent contaba con 6.793 vecinos de entre 0 y 19 años.
Esto supone que hay 4.478 perros más que jóvenes en esa franja de edad.
La diferencia se reduce, aunque sigue siendo significativa, si se amplía el análisis hasta los 30 años. En ese caso, la ciudad registra 11.115 personas de entre 0 y 30 años, frente a los 11.271 perros censados a finales del pasado año
El aumento de perros casi cuadruplica los nacimientos
El crecimiento resulta todavía más llamativo si se compara
con los nacimientos. Entre 2024 y 2025 se registraron en Ontinyent 342
nacimientos, una cifra que es casi cuatro veces inferior al incremento de
perros censados en ese mismo periodo.
Si se toma como referencia únicamente 2025, la ciudad cerró
el año con 197 nuevos nacimientos, mientras que el número de perros aumentó en
720. Una tendencia que confirma que el ritmo de crecimiento de la población
canina es muy superior al de los nuevos vecinos.