Disgusto, lo que se dice disgusto, no me lo ha provocado. Sorpresa, tampoco. ¿Decepción? Algo sí por lo que tiene de menosprecio para mí pueblo. Quedo enterado de que la ministra secretaria general del PSPV-PSOE, Diana Morant, no ha incluido a Ontinyent en la tournée que ya ha comenzado y  que tiene previsto desarrollar en las próximas semanas. Han sido ocho las ciudades elegidas a las que acudirá, tomándose respiros de varios días entre una y otra intervención. No se hace mención en la información facilitada desde su partido sobre cómo o qué medios utilizará para sus desplazamientos, pero siendo tantos los días entre una y otra comparecencia podría hacerlo a pie si se animase a efectuar una peregrinación laica para ver si de ese modo conseguía ser un poco más conocida por la ciudadanía. Y si decidiese hacer uso del ferrocarril podría llegar a tiempo, salvo algún imponderable de esos que a diario sufren los usuarios de Renfe que por no tener otra alternativa siguen subiéndose a  un tren no sin canguelo.
 
El 31 de enero fue en Castellón de la Plana –y añado de la Plana a la vista de que otros municipios también dicen ser Castellón sin más y es un lío— en donde inició su periplo y disertó sobre Políticas Sociales. El 14 de febrero, día de los enamorados, estará en Gandía, su ciudad natal. Allí, ante aquellos paisanos que decidan acudir a escucharla, les hablará de Sanidad. Catorce días después será en Elche en donde la Educación, Derechos y Cultura serán los tres ejes de su intervención. El 7 de marzo irá a Valencia en donde tratará de Feminismo e Igualdad. El 28 hará acto de presencia en Alcoy para ofrecer su punto de vista sobre Empleo y Sectores productivos. Emergencia climática y Transición ecológica son temas reservados para Alzira el 18 de abril. Y no será hasta mayo y ya en Sagunto cuando cierre sus reflexiones hablándoles a los saguntinos sobre Nueva vivienda.  

¿Por qué no viene a Ontinyent? Ella o los suyos deberían ser los que respondiesen. Como no creo que lo hagan, tres razones se me ocurren a un profano como soy yo, con lo que pudiera ser que ninguna de ellas estuviese acertada. La primera, porque consideran tanto ella como su equipo que venir a Ontinyent es predicar en el desierto. 
La faena –que perfectamente también puede calificarse como putada—que le hicieron al alcalde que era y es, Jorge Rodríguez, se tradujo en una pérdida de votantes para el PSPV-PSOE de la que todavía está muy lejos de rehacerse. Nunca fue numerosa aquí –como tampoco lo es para los demás partidos --  la militancia socialista antes de apuñalar a Jorge Rodríguez traicioneramente, pero menguó de modo notable tras lo sucedido. 

La segunda razón es que no considere ella, y tampoco su equipo, que Ontinyent sea una ciudad con potencial demográfico atrayente para que tenga que desplazarse y ofrecer una conferencia. A la vista del número de habitantes de las ciudades a las que sí acudirá Diana Morant, no tiene Ontinyent tantos empadronados como cualquier otra de las incluidas en su recorrido, pero habiendo quedado demostrado que nuestra ciudad ha conseguido tener voz y peso específico en la política valenciana, tal vez le interesa conocer de primera mano las razones de ese tirón.

La tercera, que Diana Morant por propia decisión o vaya usted si sugerida desde la sede de la Ejecutiva Socialista en Ferraz, haya creído conveniente reservar ese protagonismo ante de los suyos a Rebeca Torró, secretaria de organización del Partido Socialista Obrero Español, con la que ha mantenido, y salvo prueba en contrario, mantiene una cordial amistad, tal como se vio en las Entradas de las  pasadas Fiestas de Moros y Cristianos. Pero, que no será tanta esa camaradería si, llegado el momento y a la vista del muy escaso tirón electoral que todos los estudios demoscópicos le otorgan a Diana Morant, Pedro Sánchez, se decantase –en uno más de sus sonados cambios de opinión-- por nuestra paisana Rebeca Torró Soler, a pesar de lo muy renuente que  ha sido, al menos hasta ahora, a encabezar una lista para que abriese candidatura al Congreso de los Diputados por Valencia o para la Generalitat Valenciana en detrimento de la señora Morant que, por mucho que fuese designada digitalmente por el propio Sánchez como secretaria general del PSPV-PSOE en la Comunidad Valenciana, si su padrino comprueba que iba a conseguir resultados como los que este fin de semana vapulearán los aragoneses a Pilar Alegría en Aragón, dejará de ser candidata.