La Diputació de València ha aprobado en el pleno ordinario de enero celebrado este miércoles un protocolo de actuación interno en caso de emergencias meteorológicas para delimitar las actuaciones a seguir en caso de que las autoridades competentes decreten un estado de alerta por cualquier fenómeno. “Se trata de especificar las medidas sobre la presencialidad del trabajo durante las alertas amarilla, naranja y roja para evitar cualquier riesgo para los trabajadores de la corporación provincial”, ha explicado la vicepresidenta segunda y responsable de Personal, Reme Mazzolari.

En caso de alerta amarilla, el personal deberá mantenerse atento a la información que emitan los órganos competentes, mientras que si el nivel de alerta es naranja los centros de trabajo estarán abiertos y no se eximirá de la asistencia al trabajo, atendiendo en todo caso a las recomendaciones, avisos y alertas que es su caso puedan dar las autoridades competentes. En atención a las circunstancias existentes en cada caso, se podrá acordar un posible adelantamiento del horario de salida del personal, incluso pudiéndose determinar el cierre preventivo del o los centros de trabajo. El personal que lo tuviese autorizado deberá disponer de los medios que le permitan teletrabajar.

En caso de alerta roja, se actuará siguiendo las instrucciones y recomendaciones de las autoridades competentes en materia de emergencias y protección civil y se aplicarán distintas medidas en función si la alerta es en toda la provincia o en parte y si la alerta está decretada antes o durante la jornada laboral. Por ejemplo, si es antes y en toda la provincia, los centros administrativos y resto de dependencias de la Diputación de Valencia permanecerán cerradas y por lo tanto no habrá obligación de asistencia al puesto de trabajo, excepto todos aquellos declarados como servicios esenciales. Si es antes, pero en parte de la provincia, los centros afectados por la alerta permanecerán cerrados y el resto abiertos. Se exime de asistencia a estos centros a los trabajadores cuyo domicilio esté ubicado en zona de alerta roja y/o en su desplazamiento atraviesen a zona de alerta roja.

Para Mazzolari, “la Diputación trata de responder a los episodios de emergencia climática, que cada vez son más frecuentes, con la mayor concreción posible para que sean eficientes y poniendo por delante la seguridad de los trabajadores y trabajadoras”.

Mociones aprobadas
Por una parte, se aprobado una moción de apoyo al sector citrícola valenciano presentada por Vox, con el apoyo de PP y Ens Uneix y la abstención de PSPV y Compromís. Concretamente, se insta al Consell y al Gobierno de España a defender y pedir en Bruselas distintas medidas de protección como pueden ser la imposición de un arancel superior al existente a las mandarinas y otros pequeños cítricos importados por la Unión Europea desde terceros países.

Por otra parte, y con el mismo sentido de voto, se ha dado el visto bueno a otra iniciativa de Vox para la conservación, la protección y puesta en valor de los retablos cerámicos como elementos del patrimonio cultural valenciano. Entre otras, se acuerda desarrollar actuaciones con dotación económica suficiente.

La sesión plenaria de enero ha empezado con minuto silencio por Álex, el niño de Sueca asesinado el pasado fin de semana. “Ante hechos como este las instituciones nos tenemos que detener para expresar nuestro respeto y para para reafirmar nuestra implicación con los valores que nos definen: la dignidad de la vida humana y la protección de los más vulnerables”, ha destacado el presidente de la Diputació de València, Vicent Mompó, quien también ha expresado el pésame para las familias de las víctimas del accidente de Adamuz en nombre de la institución.