¿Cómo nace un club de Rugby en Ontinyent?
Nos juntamos un grupo de personas de la localidad que queríamos practicar este deporte y en Ontinyent no había nada similar por lo que decidimos empezar a hacer entrenamientos hasta que se nos dio la oportunidad de ingresar en una liga de preparación. Tras eso logramos ser más gente y pudimos formar oficialmente el club.

¿Qué crecimiento ha notado como presidente en estos dos años?
La gente ya no pregunta si en esta ciudad hay club de rugby. Somos más conocidos y hay más gente interesada aunque nos sigue costando terminar de consagrarnos.

En Ontinyent cuesta hacerse un hueco en el plano deportivo. ¿Podrá el rugby mantenerse y ganarse el nombre en el deporte de la localidad?
Todavía no se lo ha ganado pero queremos lograrlo algún día. Estamos en un nivel muy embrionario aún porque a pesar de que la gente ya conoce el club, se necesitan 15 jugadores más un suplente por posición para poder jugar, sin contar las lesiones. En unos años esperamos poder competir con un equipo propio pero a día de hoy es imposible, aunque no vamos a dejar de luchar por ello y tratar de conseguir algunas metas.

¿Cómo nace la idea de realizar la jornada de puertas abiertas?
Por el interés de algunos padres que contactaron con nosotros a través de las redes sociales para preguntarnos si había alguna opción de que sus hijos pudieran realizar algún entrenamiento y venir a probar para saber si les gustaba. El problema fue que nosotros por el momento sólo tenemos entrenamiento de séniors y no teníamos la capacidad para poder hacer un entrene dividido así que hemos decidido realizar esta jornada de puertas abiertas y descubrir si podemos crear un grupo de entrenamiento para gente entre 8 y 15 años.

¿Las jornadas son para niños o pueden acudir adultos?
Lo hemos abierto a todo el mundo porque el equipo también está buscando gente, pero nuestra principal idea es que vengan niños por el hecho de que un club se forma a través de la escuela. La mayoría de integrantes del equipo empezó sin una base y lo que queremos es mostrar a los jóvenes que este deporte existe y poder enseñarles desde pequeños, que adquieran nivel y que sepan que pueden seguir jugando en la localidad.

¿Cuanta importancia tienen para el futuro del club las jornadas del sábado?
Mucha. Para nosotros es fundamental conseguir un número de chicos y chicas que quieran jugar para poder darles esos conocimientos básicos y ser la base sobre la que el club pueda seguir adelante. Tenemos gente joven, pero posiblemente en los próximos años se vayan a las universidades y en esas localidades jugarán y entrenarán con otros equipos, por lo que nosotros necesitamos esa cantera de gente joven y poder darles su sesión de entrenamiento semanal para así asegurar el futuro del club.

¿Qué le diría a esos padres que están pensando si llevar a sus hijos porque lo consideran un deporte violento?
Hay que tener en cuenta que estos es un juego y lo hacemos porque queremos. El mito del deporte violento se puede desmontar viendo tan sólo un partido, es un deporte de contacto y físico, pero los valores de respeto tanto al rival como al árbitro y sobre todo a tus compañeros lo hace un deporte noble en el que todos los jugadores son importantes. Nadie que juegue a rugby lo hace buscando hacer daño al rival.

¿Cómo convencería a los niños de que suban el sábado a las jornadas de rugby en vez de ir a jugar a fútbol u otros deportes?
Podría decirte que porque todo el mundo juega a fútbol y tienen la opción de conocer un deporte nuevo si vienen, un deporte en el que todos los que lo practicamos lo pasamos bien. Si vienen a probar conocerán las sensaciones que nos han hecho enamorarnos del rugby y descubrir cosas únicas que no se hacen en los otros deportes como el tercer tiempo.