El Partido Popular de Ontinyent ha registrado una batería de preguntas para su contestación por escrito en relación con la implantación del nuevo sistema de recogida de residuos puerta a puerta, tras no haber podido formularlas en los plenos ordinarios de febrero y marzo, donde ni siquiera se llegó al turno de ruegos y preguntas. Una situación que, tal y como ya denunció esta semana la formación, evidencia el colapso del funcionamiento de los plenos y la falta de control al equipo de gobierno.
El portavoz popular, Rafa Soriano, ha explicado que estas preguntas “responden a la necesidad de que el gobierno municipal dé explicaciones urgentes y por escrito sobre un sistema que ha generado una gran preocupación social por su coste y por las dificultades que supondrá en el día a día de los vecinos”.
Entre las cuestiones planteadas, el Partido Popular solicita información detallada sobre la distribución definitiva de las islas de aportación y su coste, las reubicaciones realizadas, la bonificación de 27 euros anunciada por el gobierno —de la que piden conocer su encaje en la ordenanza, su financiación y los criterios de aplicación—, así como las sucesivas modificaciones introducidas en el sistema, su respaldo técnico y su impacto económico.
Asimismo, los populares piden aclarar el coste total de contenedores y cubos, el destino de la subvención europea, los indicadores que avalan que el sistema “funciona”, tal y como afirma el alcalde, o si existen informes técnicos comparativos con otros modelos alternativos, como el sistema mixto propuesto por el Partido Popular. También reclaman datos sobre el número de quejas registradas, la participación ciudadana en el proceso y si el gobierno contempla rectificar o revertir parcialmente el modelo ante el rechazo social.
Soriano ha recordado que “desde el Partido Popular llevamos más de dos años advirtiendo de este error, desde la creación del grupo de trabajo y en todas las votaciones clave, como el pleno del 28 de noviembre de 2024 en el que se aprobó el pliego del contrato, o en la ordenanza y la ordenanza fiscal, donde votamos en contra con argumentos claros y de cara a la ciudadanía”.
En este sentido, el portavoz popular ha subrayado que “siempre hemos cuestionado la falta de participación ciudadana, la ausencia de incentivos reales para quien recicla correctamente y, sobre todo, la elección del modelo más caro y más complicado para los vecinos, que además les resta libertad”. “Antes se podía depositar cartón y envases las 24 horas del día, los siete días de la semana, y ahora habrá limitaciones horarias; o la fracción resto, que ha pasado de seis días semanales a apenas la mitad. Eso no es mejorar el servicio, es empeorarlo”, ha añadido.
Desde el Partido Popular critican también la actitud del alcalde, Jorge Rodríguez, “que ahora se ha implicado públicamente cuando en los plenos, que es donde se debaten y deciden las cuestiones importantes, no ha intervenido en ningún momento”. “Se limita a dar el turno de palabra y a mirar el móvil, pero ahora, ante el rechazo social, sale a los medios a responder preguntas, distorsionando la realidad y anunciando cambios sobre la marcha, lo que demuestra una absoluta improvisación”, ha afirmado Soriano.
El portavoz popular considera que “toda esta reacción llega por el miedo de Ens Uneix a perder apoyos”. “Si no hubiera habido contestación social, no estaríamos viendo ni tanta propaganda ni tantas intervenciones del alcalde en radio, televisión o prensa. Pero este problema no se soluciona con más presencia mediática, sino con decisiones acertadas, y esto se podría haber evitado si hubieran escuchado al Partido Popular”, ha señalado.
Por último, Soriano ha concluido que “gobernar desde la prepotencia, pensando que una mayoría absoluta les hace inmunes, es el mayor error que puede cometer un gobierno”. “Después de tantos años al frente del Ayuntamiento, han acabado creyendo que tienen carta blanca para imponer decisiones sin escuchar a nadie, pero la realidad les ha estallado en la cara. Ontinyent merece un gobierno que escuche, dialogue y rectifique cuando se equivoca”, ha finalizado.
El gobierno de Ontinyent lamenta "el oportunismo político del PP"
El Gobierno de Ontinyent ha lamentado el oportunismo político del PP en torno al nuevo sistema de recogida de residuos. El ejecutivo local recuerda que la normativa estatal obliga a actuar y que las opciones “eran ampliar el puerta a puerta, llenar las calles con cientos de contenedores o perder una subvención de un millón de euros. Entendemos que el PP no querría sugerir la pérdida de los fondos, y si no quieren la ampliación del puerta a puerta, lo que queda son los contenedores. Dicen que tienen un modelo mixto, pero no han detallado ninguna propuesta concreta ni viable. Lo que están haciendo es oportunismo político de perfil bajo y muy evidente”.
Desde el Gobierno de Ontinyent se ha recordado que la opción de los contenedores “habría implicado instalar alrededor de 700 nuevos puntos en la vía pública, con la consiguiente pérdida de plazas de aparcamiento, problemas de suciedad y una imagen urbana mucho más degradada. ¿Eso es lo que quiere hacer el PP? Que hablen claro”.
El ejecutivo también ha criticado que el PP hable ahora de improvisación cuando el proceso “lleva años trabajándose”, con reuniones técnicas, sesiones del grupo de trabajo, informes y votaciones en diferentes órganos municipales, en las que han participado los propios populares. “Resulta sorprendente que después de todo este recorrido ahora algunos hablen de improvisación, simplemente por desconocimiento e intentar obtener rédito político”, apuntan.
Además, desde el Gobierno de Ontinyent se ha lamentado lo que califican como “intentos de intoxicar la opinión pública” por parte del PP con afirmaciones sin fundamento. En este sentido, se recuerda que en sus notas se han llegado a difundir “auténticas barbaridades”, como insinuar la posibilidad de que la Policía Local iba a abrir bolsas de basura para comprobar su contenido, algo “totalmente absurdo y fuera de cualquier lógica”.
“El que se está haciendo es aplicar un sistema que ya funciona en otras ciudades y municipios para mejorar el reciclaje y adaptarse a las exigencias y normativas que impone Europa”, explican desde el Gobierno local, que insiste en que el modelo todavía no ha entrado plenamente en funcionamiento y que se seguirá trabajando para facilitar su implantación y resolver las dudas de la ciudadanía “desde el rigor y la responsabilidad, como siempre hemos hecho, poniendo los intereses de la ciudad por encima de cualquier otra cosa o rédito político”.